domingo, 6 de noviembre de 2016

Joaquín Sabina en Río (con sus acólitos y su musa Lu)





A porpósito del prósimo dizco que saqueará mi geffe, mea pedido que copié este coplerado para sus fanse.







Joaquín Sabina, presente.
En México y Uruguay,
en Bolivia y Paraguay,
en Río y en Argentina,
no alienta lo que termina
esta payada elocuente.

Mi musa Lu, de repente,
se fue un día de mi alcoba.
No quiso pasar la escoba
ni limpiar el inodoro.
"Ten un poco de decoro"
le espeté por insolente.

"Yo no seré tu sirviente
porque me has robado rimas."
Con esas malas encimas
se destruyó mi organismo,
y provocó mi  onanismo
con un cartel de "impotente".


Todo me es indiferente.
Ah... viejos tiempos aquellos
en que los diálogos bellos
y atrevidos de la arpía,
la esposa del alma mía,
"me se" abultaban la frente.


La única novia decente
que alberga mi corazón,
puro ripio y comezón
de toreros y juglares,
me hizo cambiar de lugares
con su estribillo candente.


Y no soy Quique Morente
ni soy Krahe ni Bob Dylan,
mis versos no se perfilan
para el Nobel ni el Asturias.
Canto rodado las furias
se tiran del parapente.


Aquí ceso por prudente
porque nada se me ocurre,
El tiempo vuela y se escurre
de mis manos el dinero.
Es mejor morir soltero
que amado por cierta gente.










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