miércoles, 15 de agosto de 2012

EL MARDITO MERSERNARIO DE MI PATRÒN EN BRASOS DE SU ADOR HADA MUSA LUCIA FELINO.


2 comentarios:

  1. Ahora podrás decir en Argentina que tu jefe es tu concubino y hacerte pasar por MUJER DE SABINA, sin tener que ir presa por FALSO TESTIMONIO EN INSTRUMENTO PÚBLICO.

    Mi comentario en clarin.com

    El Código unificado es un tema que se viene anhelando desde hace décadas.


    Las cuestiones de fondo tienen muchos asuntos en conflicto: La capacidad de las personas, la sociedad de socio único, la incorporación del daño moral, ambiental... en fin. Seguir con el viejo código de Velez reformado no es solución.

    Lo intolerable es que los legisladores trabajan solapadamente para los ejes extranjeros y las corporaciones y alientan una guerra de clases, en lugar de gobernar para prevenirla y resolver cuestiones litigiosas.

    El problema de la fidelidad en el matrimonio es menor. Un matrimonio sin convivencia ya es un poco más grave.

    Pero, ayer estuve presente en la jornada de "debate" en el que no existía buzón alguno para presentar las disidencias, por lo que afirmar que hubo un debate abierto a la comunidad no es cierto.

    Le pregunté al Dr. Lorenzetti Juez de la Corte Suprema de Justicia y encargado de la redacción general del código unificado, donde teníamos los abogados que plantear nuestras quejas y me dio la página web (sobre la que tendría que informar este medio y no lo hace).

    Este proyecto trascendental para los argentinos, con partes positivas y negativas es discutido en el seno un congreso cargado de prejuicios, con jueces de la era kirchnerista y por legisladores que no saben nada de Derecho ni de la función social y ética de la deontología jurídica. Me animaría a decir que ni siquiera saben qué es ni por qué hay que sostenerla.

    Proponen un fuerte relajamiento de la legalidad, que perjudicará más a las mujeres que a los hombres, con un fuerte impulso del concubinato (no se trató en la reunión porque asumen que hay 40% de parejas que "eligen" no casarse).

    Los jóvenes adoctrinados en un sistema de vulgarización y desprestigio de las normas jurídicas están "convencidos" de que eso es lo mejor para sus vidas relativizadas por un planeamiento finamente orquestado. Nadie se pregunta qué sucede con las desuniones de estos rumbos ni qué pasará con los hijos abandonados antes de ser reconocidos por el padre ni con qué recursos litigarán los pobres que apenas tienen para su subsistencia y que están obligados a vivir con seis pesos diarios para reclamar los derechos alimentarios de los menores en casos de incumplimiento por parte de los progenitores de su obligación, que ahora se extenderá hasta los 25 años, en caso de que el hijo concurra a la Universidad, olvidando que el 50% de los alumnos no termina el secundario.

    Cuando hay amor, hay compromiso. Si hay una unión legítima los hijos por nacer están amparados. No es necesario litigar para acreditar la identidad filial (en un país donde un juicio promedio dura cinco años y el porcentaje de juzgados (sobre todo en Pcia de Buenos Aires) es irrisorio comparado con la enorme problemática educativa, económica y ética. Esto se suma a la inminencia del carácter de la cuota alimentaria que no pude esperar años para una resolución judicial.

    Peleamos por la igualdad de hijos matrimoniales y extramatrimoniales, por el divorcio vincular (hoy parece lejano).
    Exigimos el derecho al nuevo matrimonio y conseguimos el divorcio vincular, muy recientemente en términos de historia contemporánea. Lo logramos. Perfecto.

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  2. La fidelidad es un deber y un derecho, aunque no imputamos a los adúlteros porque no es un delito penal dejar de amar. No pasa nada.

    Ahora se plantea la involución. Un regreso estudiado a la barbarie.

    Es odioso ponerse en contra de "las modas".

    El problema es que no tenemos la posibilidad de disponer de espacios de digresión y los abogados nos convertimos en simples obrantes de la ley general que promueve la injusticia y la violación de derechos adquiridos.

    Sin embargo, la experiencia jurídica, que no tienen los jueces elegidos por los partidos del recambio democrático interesado en el eje norteamericano y en destruir el tejido social, en tanto y en cuanto ellos cobren sus respectivos adelantos de billetera, nos permite pronosticar, sin temor a equivocarnos que la equiparación del concubinato al matrimonio dejará un tendal de conflictos y dará derecho no solo a la industria del juicio sino a la de la ocupación ilegal de viviendas.

    No daré los argumentos ni razonamientos que me llevan a esta conclusión porque para eso están en sus puestos los que tienen la obligación de velar por la integridad de nuestra sociedad.

    Lo que sucede es que una sociedad "abierta" es domeñable y esclavizable. Y los actuales funcionarios van por la guerra total en la lucha armada de clases, sin importar si en el camino dejarán un tendal de marginados clamando socorro y justicia.

    Las corporaciones y los punteros políticos harán un estupendo negocio con esta degradación que como liberal (NO NEOLIBERAL) y como mujer con igualdad de derechos, arduamente conseguida a través de milenios de paciencia y sabiduría, nos ofende, nos denigra como seres pensantes.

    El tema es que los homosexuales consiguen su ley de matrimonio, lo que está bien, porque nadie tiene que ser discriminado, pero a la ciudadanía se la alienta (con trampas) a que desregularice su familia.

    Mujeres que deciden en la justicia hay pocas.

    No obstante, pregunté a varios colegas hombres y me daban la razón. Esta propuesta del Ejecutivo provocará controversias y conflictos que la doctrina y la jurisprudencia tendrán que sortear.

    En tanto, que los medios de comunicación se pregunte si Maradona irá a la China o hablen por enésima vez de Messi y de los dos goles que hizo el pibe Barcelona en un partido, los derechos de los ciudadanos seguirán siendo víctima de atropellos, de parte de una Presi -Teina Cristina Elisabet I, que no parece ni abogada ni mujer.

    Eso, sí, las pocas mujeres a quienes expresé mi preocupación, no opinaron por conveniencia de carrera futura, porque no olvidemos que la única mujer que se presentó como disertante en la Conferencia fue una jueza de Lomas de Zamora, que arrancó saludando:
    “Buenas tardes a todos y todas”, haciendo el corifeo del ridículo y la demostración de una estupidez que provoca que después los varones nos manden “a lavar los platos” y no pase nada.

    Por lo menos habrá acciones por el daño moral en las relaciones personales , y esta cúpula de miserables cómplices del silencio, va a tener que pagarnos lo que hicieron con los cortes de manos, de piernas, de alas y de pies, por orden de la CIA, y que hasta ahora no era posible de ser resarcido.

    Allá vamos.
    Lu

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