viernes, 29 de julio de 2016

El divujo por metido.

El divujo por metido.

Gordilol se rúne comigo, piensando que zoyla Lucí ah... que a par eses en la lápida, peró la bieja ésta con JOSQUÍN SANBINA  muer tita de la riza.


En sin tesis podería afirmárce quen mi papél de wacha llá estoy chamusqueada. 



miércoles, 27 de julio de 2016

Maña ana suviré un divugito.

Mea cava de liegar un sonetiyo queles cribió mi geffe a Luisa Folhino y a res últa que no tube tienpo de agresgar el omenage que liso el Sabinaaa.




Copio y pejo de la pajaína de Carmella Giuliana.



Con sombrero de paja y sonriente
está la musalú de mis ratones,
la novia de los bravos compradrones
reunidos con Carmela. En el ambiente

se huele la movida omnipresente
con flores de verano y desnudeces.
Les mando este soneto porque a veces
los pibes de mi corte aquí presente

la adoran de tan sórdida manera
que nadie ha de saber que los anónimos
son solo nombres falsos, heterónimos

y modos de mentar a la hechicera.
En patas, con ojotas, con bermudas,
adivinen quien es Dios y quien es Judas.




Estés el dibujón que le arrobó Carmella a la Folínoh, para que videan que noles mien tos.







AKAY  GATO EN CERRADO.






viernes, 8 de julio de 2016

BIS CENTENARIO INÉCDITOS




ASCUCHAR CAN SIÓN DE SABINA IBA TALLÁN AKIS;  EN YO TUVE







cONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

¡Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
para dormir contigo
como quien va al infierno
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
¡Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!



Unos bel sitos ano nimos e inécditos de la muzza de Sanvina para el BIS CENTENARIO DE LAR GEN TINA POT EN CIA esquiritos al buelo de pája ros y un TURCHOPEINS DE MIA MANO CORO NADA. 




La Patria de los criollos,
doscientos años feroces,
las parejas del torero,
el traje a rayas, las coces
del caballero español,
los sueños en camiseta,
las histerias compartidas,
Luis Batallán*, los poetas:
Juan Gil de Biedma*, señores,
Juan de Mairena* ¡qué vida!




Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía:
también la verdad se inventa.




La luz del Bicentenario
ilumina las ventanas
de una Argentina gloriosa,
vana gloria del dibujo
que alienta a las mariposas
de lenguas acicaladas.
Tantas veces, tanta nada
tanta tos, tantos esfuerzos.
La lluvia nos acompaña
con su tic tac de campaña,